Vive para Desarrollar tus dones.

Sugerencia de trabajo interno para Enero, 2020.

Enfocaremos la energía del día para reflexionar que VIVIMOS PARA DESARROLLAR UN DON, parte I.

 

Nos inspiraremos en una entrevista hecha a Sobonfu Somé, una de las voces más escuchadas de la espiritualidad africana, donde nos transmite las enseñanzas de un pueblo antiguo que vive en comunidad.

Sobonfu Somé falleció el 15 de enero de 2017. Cuando le hicieron esta entrevista, en octubre de 2013, su cuerpo arrastraba las consecuencias de la desnutrición que vivió de niña en Burkina Faso, el país africano donde nació. Pero ella estaba convencida de que no podía haber crecido en un lugar más rico, porque la sabiduría de su pueblo nutre y llena el alma de sus miembros.
Sin perder el sentido del humor que la caracterizaba, Sobonfu Somé dedicó su vida a enseñar las tradiciones y rituales de su tribu, los dagara, para contribuir a sanar las relaciones y mejorar el bienestar de las personas.

Su nombre significaba “guardiana de los rituales” y, como predijeron los sabios de su tribu cuando era niña, se convirtió en una de las voces más escuchadas de la espiritualidad africana, lo cual implicaba para ella la escisión de vivir entre dos mundos que interpretaban la vida de forma muy diferente.

Ella trataba de tender un puente entre estas dos cosmovisiones, mientras apoyaba a su pueblo con una organización para que pudiera disponer de agua potable, algo muy difícil de lograr en el sur del Sáhara debido al cambio climático.

SOBONFU SOMÉ: TODOS SOMOS UNO
Durante su conferencia previa a su taller “Enseñanzas africanas sobre el amor y la amistad”, organizado por el Institut Gestalt de Barcelona, lo primero que afirmó es que “todos somos uno”. Esa es la base de la cultura dagara, para la cual el poder del individuo no puede desligarse de su comunidad, que le protege y le permite desarrollar lo mejor de sí mismo.

Sobonfu era una mujer llena de serenidad y sabiduría. Conocerla le permitió a la entrevistadora sentir el pulso de un pueblo lleno de belleza.

–Cuénteme cómo vive la tribu dagara en Burkina Faso.
–Vivimos en una tierra donde no hay agua ni habitaciones y donde lo que hay se comparte. Todo lo tuyo pertenece a la comunidad, incluso los hijos. Creces entendiendo que tienes cientos de padres, cientos de madres y un sinfín de hermanos. Cuando una pareja se casa, todas las parejas de la comunidad se casan de nuevo renovando sus votos de amor con los novios. Toda relación personal tiene una dimensión espiritual, no importa cómo se haya establecido o si se reconoce su espiritualidad. Tampoco los problemas son privados, sino que se resuelven en el seno de la comunidad.

–¿Incluso los problemas de pareja?
–Naturalmente. Si yo un día me levanto mal, alguien enseguida vendrá a preguntarme qué me pasa. Si soy lista, contaré enseguida qué me ocurre; de lo contrario tendré que soportar un desfile de gente preguntándome lo mismo una y otra vez.
Y es que cuando alguien sufre un problema se atribuye a que el tejido de la comunidad no está bien; esa persona simplemente es la voz encargada de ponerlo de manifiesto. Si alguien enferma, la enfermedad se halla también en las raíces de la comunidad.
Entre los dagara y otras tribus de Burkina Faso nadie dice: “Tengo un problema”. Si te sientes aprisionado por un problema no puedes resolverlo, pues te falta la distancia necesaria para comprender su origen y encontrar una solución. Tienes que dejarlo en manos de la comunidad. La primera vez que oí a alguien decir “tengo un problema” me asusté mucho.

–¿Qué les diría entonces a quienes sienten que tienen un problema porque se enfrentan a una crisis personal, económica, laboral, etc?
–El problema es que cuando llega la crisis nuestra prioridad es empujarla para que se vaya. Pero para resolverla es preferible abrazarla, entonces ya no es un enemigo al que se deba vencer. Solo cuando no te asusta empiezas a encontrar la manera de estar con ella.
Es importante abrazar el dolor que conlleva la crisis para comprender qué molesta tanto a esa persona, familia o comunidad. Suele ser útil preguntarse: ¿Cuál es la bendición que viene de este reto? ¿Qué es lo positivo que puede llegar de todo esto? ¿Qué se está abriendo ante mí que aún no sé ver?
Cuando se da una crisis de pareja conviene tener en cuenta que las relaciones constituyen un camino que permite la expresión de nuestro propósito en la vida. Las relaciones íntimas no están pensadas para alcanzar la felicidad personal, sino para que podamos cumplir con nuestra misión de vida. Vistas así, las relaciones personales recuperan un contexto sagrado. En Burkina Faso decimos que cuando hay un problema, los ancestros estimulan el trabajo de esas personas para que puedan descubrir su DON.

EJERCICIO DE ATENCIÓN PLENA: Respiro SIETE VECES profunda, suave y conscientemente; disfruto de mi silencio y coopero con mis sentidos para sincronizarme con mi sabiduría interna, y redescubrir mis dones y talentos al servicio de mi comunidad..

EJERCICIO DE ESCRITURA. 3 minutos.
¿A qué reflexión me lleva esta parte de la entrevista:
_________

Nuestra verdadera nacionalidad es la humana. H. G. Wells

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