SUGERENCIA DE TRABAJO INTERNO ABRIL 2021

 

Utilizaremos la energía del día para atender el llamado de mujeres libres a hombres atrapados en el rol de….

 

Nos inspiraremos en un texto anónimo.

 

Mi amado hombre:

 

A ti también te libero del cuento donde siempre tienes que ser el príncipe, el valiente o el rescatador, y por supuesto, el príncipe encantador.

Te libero del cuento donde buscas, rescatas, y amas solo a una princesa.

¡Qué tal que a quien amas es a la bruja, al dragón, a la campesina, a la que se rescata sola, a la que no vive en el castillo, a la que no es la más bella más que para tus ojos!

 

Te libero del cuento donde tienes que ser de un color: el azul.

Qué absurda manera de encasillarte habiendo un mundo de colores, sabores y oportunidades para ti.  

Vístete del color que quieras rojo, amarillo, negro, arcoiris ¡El que tú quieras!

 

Te libero del cuento donde siempre eres fuerte, el más valiente, el más guapo y el que por supuesto ya posee un castillo. 

El que tiene tesoros y riquezas, o por lo menos alguna herencia. 

¡A ti también te han dañado y te han impuesto estereotipos de valentía, posesión y fortaleza!

 

Te libero del cuento donde jamás se te permite llorar, donde la confusión, el caos y la derrota no existe, donde te has dado cuenta que tu papá no es un Rey. 

 

¿Qué tal si no quieres ser el héroe?

Quizá se te antoja ser el villano, el que no puede, el que renuncia a todo, el que es salvado, y el que no quiere tener princesa o un cuento de: “Se casaron y fueron felices por siempre.”

Te libero del cuento donde siempre hay mil batallas, monstruos, dragones, oscuridad, y con ello la consigna de que para todo se tiene que luchar, que todo es guerra y competencia. 

 

¡Qué cansado debe ser tener que ser caballero en guerra por la eternidad!

Te libero del cuento, del hechizo, y del amor mágico e impuesto, para que mejor construyas tu mundo a tu manera, como tú elijas, y desde tu propia identidad.

 

Te libero del cuento y te cuento:

Nosotras ya aprendimos a rescatarnos solas.

No todas somos princesas frágiles, ya no estamos dormidas ni atrapadas en nuestro cuento.

Amamos al hombre que ríe, juega, es inteligente, sarcástico, sensible, a veces miedoso y llorón. 

Nosotras ya salimos del cuento y te esperamos en este lado, en la vida real donde tu puedes ser TÚ,  y yo puedo ser YO… sin  tanto cuento.

 

EJERCICIO DE ATENCIÓN PLENA: Respiro SIETE VECES profunda, suave y conscientemente; disfruto de mi silencio y coopero con mis sentidos para sincronizarme con mi sabiduría interna, y despojarme de las armaduras que limitan el accionar desde mi esencia amorosa

 

Ejercicio de reconocimiento. 3 minutos.

Los cuentos que compré desde niño y que siguen vigentes son:

(     ) debo ser el proveedor

(     ) siempre debo estar listo para rescatar

(     ) si algo me sale mal me siento fracasado

(     ) estoy donde no quiero estar pero aprendí que debo “aguantar como hombre”

(     ) me comparo y a veces “siento que gano” y otras “que pierdo”

(     ) repito el sistema familiar de: carrera profesional, parejas, comodidades (pero no es lo que quiero)

 

Ejercicio de inmersión amorosa. 5 minutos:

Me visualizo libre, en paz y en calma; fluyendo desde mi esencia.

 

¿Qué sentí?

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